Cuaderno de taller
Un banco firme para trabajar de pie, con lista de materiales y tiempos reales de secado.
El banco de taller sostiene casi todo lo demás, así que conviene pensarlo antes de cortar la primera tabla. La versión que armé acá mide 150 cm de largo, 60 cm de profundidad y 88 cm de alto: una altura cómoda para trabajar de pie sin encorvarse, y una profundidad que deja lugar para las prensas sin que el banco se vuelva un estorbo en el garaje.
La estructura se resuelve con listones de pino de 5 x 10 cm y una tapa de 4 cm de espesor. Los listones se cortan a medida y se escuadran antes de encolar, porque una vez que la cola agarra, corregir un ángulo torcido es mucho más trabajo que hacerlo bien de entrada.
Primero los caballetes, después los largueros y al final la tapa. Cada etapa se encola y se deja curar antes de pasar a la siguiente, porque cargar peso sobre una unión todavía fresca es la forma más rápida de arruinar el escuadre. Las uniones principales necesitan 24 horas de curado antes de que el banco aguante el peso de un trabajo real.
Apretar demasiado las prensas expulsa el adhesivo y deja la unión seca por dentro, aunque por fuera parezca firme. El otro error frecuente es lijar antes de que el encolado haya fraguado del todo: la madera todavía se mueve un poco y el lijado queda desparejo. Conviene esperar el curado completo y recién ahí pasar la lija.
Las fotos de esta entrada son cenitales, con las marcas de lápiz todavía visibles sobre la tapa. No hay retoque: lo que se ve es la mesa tal como quedó después del prensado.