Encuadernación
Un cuaderno de 80 hojas armado con hilo encerado y cartón piedra
La encuadernación copta se cose cuadernillo por cuadernillo y no lleva pegamento en el lomo. Eso hace que el cuaderno abra plano y resista mejor el uso diario, aunque el proceso pide paciencia y una mano bastante firme con la aguja.
El cuaderno de esta entrada tiene 80 hojas A5 repartidas en cinco cuadernillos de 16 páginas cada uno. Se usa hilo de algodón encerado y tapas de cartón piedra forradas con papel. Antes de perforar conviene marcar la plantilla con lápiz: si los agujeros quedan desalineados, la costura se va torciendo cuadernillo a cuadernillo y no hay forma de corregirlo después.
El punzón entra perpendicular a la hoja, a unos pocos milímetros del borde del lomo. La distancia entre agujeros se mantiene constante en todos los cuadernillos, porque cualquier variación se nota al tensar el hilo. El tensado es la parte más delicada: si queda flojo, el lomo se abre; si se tira demasiado, el papel se rasga en el agujero y el cuadernillo se suelta.
Como no hay prensa de taller, el asentado del lomo se hace con una pila de libros pesados encima durante 12 horas. No reemplaza a una prensa profesional, pero deja el lomo plano y firme para forrar las tapas. Forrar antes de que el lomo esté asentado es uno de los errores más comunes: la tapa queda torcida y no se recupera.
Otros fallos que aparecen seguido: contar mal los cuadernillos y quedarse sin páginas al final, forzar la aguja cuando encuentra resistencia en lugar de retroceder, y cortar el cartón piedra sin dejar el margen del lomo. Las fotos del proceso se toman sin retoque, con vista cenital de la mesa de trabajo.
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